Rosquillos de sartén


Hola a todos.  Quién no ha hecho o comido alguna vez en su vida rosquillos fritos? Seguramente que todos. Por lo menos comerlos . Hacerlos, ya es otra historia. Pero no hay ningún inconveniente en hacerlos uno mismo. Ya que es una receta fácil, no demasiado laboriosa, y el resultado es espectacular. Merender un día cualquiera unos rosquillos hechos por uno mismo, da mucha satisfacción.

Esta receta quizás sea de las más antiguas. Tampoco sé, si hay en la actualidad otras recetas que hayan modificado las de antes. El caso es que esta receta de hoy la aprendí de mi abuela. Siguió igualmente mi madre y todas mis hermanos. Naturalmente, yo sigo la misma y, posiblemente, así lo harán mis hijos, ya que es la que se ha hecho siempre en casa. Y, sobre todo, porque les gusta.

Os animo a que la hagáis. Yo la hice hace unos días y puse 3 huevos. También se puede hacer de uno sólo, naturalmente. Saldrán menos rosquillos y, si os gustan y disfrutáis haciéndolos, váis aumentando la proporción.

Los rosquillos se deben guardar en un recipiente que tenga tapa. Es la mejor forma de conservarlos. El primer día, recién hechos, estarán deliciosos, jugosos y crujientes. A medida que pasen los días irán perdiendo algo de todo eso, pero estarán igualmente buenos.


Rosquillos de sartén

Rosquillos de sartén

Ingredientes para 3 huevos:

– 3 huevos completos

– 9 cucharadas de azúcar

– 9 cucharadas de aceite tostado

– 9 cucharadas de leche o zumo de naranja

– 1 copita de anís

– 1 sobre de levadura en polvo

– 600 gr de harina (aprox.)

– azúcar para rebozar

– aceite de oliva extra virgen para freir

– cáscara de limón o naranja

Elaboración:

Poner al fuego una sartén pequeña con el aceite y una cáscara de limón si  váis a hacer los rosquillos con leche. Si los hacéis con zumo de naranja, le ponéis la cáscara de la misma. Se reserva este aceite y se deja enfriar.

En un bol, se baten los huevos con una pizca de sal. Se sigue batiendo y se le añade el azúcar, la leche o zumo y el aceite tostado. Todo esto sin parar de batir. Añadir la copita de anis y, seguidamente, la levadura y la harina. La harina hay que ir intruduciéndola poco a poco, hasta que quede totalmente integrada a los demás ingredientes.

Quiero haceros una aclaración. He puesto 600 gr de harina, pero hay que tener en cuenta que depende del tamaño de los huevos. Si son más grandes, necesitarán más harina, y lo contrario si son más pequeños.

La masa ha de quedar un poco blanda. Lo normal es que se pegue algo en las manos. Más adelante os diré qué hay que hacer para que esto no pase. Una vez hecha la masa, dejar reposar mínimo durante dos horas. Taparla con un paño.

Pasado este tiempo, ya podemos trabajar la masa e ir haciendo los rosquillos. Primero, se llena la sartén con abundante aceite. Se aparta de este aceite unas cuantas cucharadas y se ponen en un bol pequeño. Este aceite es el que nos servirá para untarnos las manos y que no se peguen los rosquillos. También nos servirá para untar en el marmol, en la zona donde trabajemos.

Ahora, vamos sacando bolitas de la masa . El temaño de las bolitas , corresponderá al tamaño de los roscos. Por tanto, eso va a gustos. Estas bolitas se trabajarán con las manos haciendo la bola y después un churrito. Lo aplastaremos sobre el mármol y liaremos con los dedos hasta formarlo. Veréis por la foto que el rosquillo parece doble. Es por eso que hay que aplastarlo. Tan importante como el sabor, es su forma. Han de quedar preciosos.

Esperaremos a formar los primeros roscos, cuando el aceite esté casi caliente. No fuerte, pues si estuviera así, los roscos se quemarían y no se haría por dentro. La sartén, al ser pequeña, sólo nos cabrán cuatro rosquillos.

A medida que se van friendo, tendremos preparado un plato con azúcar y canela (o azúcar sólo) y vamos rebozando los rosquillos en ella.

Ahora sólo queda que se enfrien y se pueda disfrutar de su sabor.

Habrá más de un goloso que no pueda esperar a que estén frios. No os enfadéis. Cuando vosotros los saboreeis, conoceréis el por qué.

Con mucho amor, Ani

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2 pensamientos en “Rosquillos de sartén

  1. Me recuerdan mucho a unos roscos que hace una tía mía, están deliciosos, yo creo que junto a la carne empanada son sus platos estrella.

    Como siempre tienen una pinta buenísima.

    • Me alegra muchísimo que hayas probado estos delicios rosquillos. Ya suponia que los hacia muchas más personas. Atrévete a hacerlos y si tanto te gustan podrás comerlos siempre que quieras sin que te los tenga que hacer tu tia. Un saludo.

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