Conservas del huerto


Hola a todos. Con muchísima ilusión, voy a poneros hoy las fotos de varias conservas que he llevado a cabo durante este mes de verano.El huerto ha estado precioso durante todo este tiempo. Requiere algún cuidado, pero nada que agote ni te haga sudar. Claro que yo no me he encargado de los trabajos pesados. Mi marido y compañero es quien lo cuida y mima todo cuanto hace falta. Sin él, no habría sido posible hacer ahora las conservas. Tampoco, poner los ingredientes necesarios para hacer tantas y tantas recetas. En definitiva que, gracias a todos, este proyecto sigue adelante.

Como podéis imaginar, el huerto es algo que, si lo cuidas, multiplica el fruto que da. Sólo necesita estiércol y agua abundante. El nuestro, el riego lo tiene por goteo. Es decir, que no desperdiciamos agua ninguna. Ésa es otra ventaja a tener muy en cuenta. Ya sabemos todos la carencia de agua que tenemos en nuestro país.

Como multiplica el fruto, pues tenemos que hacer algo con él. En el caso de los tomates, además de gastar sin miramiento en ensaladas, sopas frías, gazpachos, salmorejos, etc., etc., es hacer conservas.

– Tomates en conserva:

Desde hace muchísmo tiempo, se hace esta conserva. Sobre todo en los pueblos. Yo he visto envasarlos en botellas normales. Lo hacían con un embudo. Las llenaban hasta arriba y ponían ácido bórico por la superficie y así poder conservarlos durante todo el invierno.

Después se ha sabido que el ácido bórico es perjudicial para la salud.

Hoy día las cosas han cambiado. Y, aunque la costumbre de hacer conservas sigue estando vigente, cada vez hay menos personas que las hagan. Sin embargo, los tomates conservados de esta forma tienen un sabor muchísimo mejor que los de lata. A decir verdad, casi que se conservan exactamente igual. Únicamente ha cambiado en que se hierven en agua durante un tiempo y que no necesitan conservante alguno.

Forma de preparación:

Cogemos todos los botes que vayamos a necesitar y los herviremos en agua durante 20/30 minutos. También herviremos sus tapas. Los dejaremos boca abajo para que escurran.

Tomates en conserva

Tomates en conserva

Dejaremos los tomates en sus matas hasta que adquieran un color rojo intenso y estén maduros. Al estar bien maduros, no será necesario escaldarlos en agua hirviendo ya que se les quitará la piel con facilidad. Los pelaremos e iremos poniéndolos en un barreño. Después los cortaremos en trozos pequeños e iremos escurriendo bien el caldo apretando con las manos (este caldo se puede colar y será un delicioso aperitivo en las horas de descanso). Se van rellenando los botes, procurando que no queden burbujas de aire. Para ello, empujaremos con una vara de madera o el rabo de la cuchara que empleamos en la cocina. El caso es que no queden burbujas. Se cierran los botes totalmente y apretando bien. Se ponen en agua durante 20 minutos y se sacan para que se enfrien. Guardar en sitio oscuro y fresco.

Tomates secos:

Os he hablado en alguna receta de los tomates secos. Son una delicia para el paladar y se pueden emplear en muchísimos platos.

La primera vez que oí hablar de ellos los trajeron de Italia. Parece ser que allí los utilizan mucho en las pizzas y en algunos platos que yo no he sabido. Me gustaron tanto que no dudé un momento en hacerlos yo también.

Tomates secos

Tomates secos

Son muy fácil de hacer. Y se pueden gastar durante todo el año, en estofados, legumbres e incluso en tortilla.

Os animo a todos a que hagáis unos pocos a prueba. Estoy segura que repetiréis.

Ingredientes:

– Tomates maduros

– Sal gorda

Como véis, son sólo dos los ingredientes que se necesitan. Esos, y mucho sol. Por ese motivo se tienen que hacer los meses de Julio y Agosto. No les tiene que llover y necesitan unas dos semanas para que estén bien secos.

Tomates secos

Tomates secos

Se parten por la mitad. Se van poniendo en una tela metálica que sea fina, para que puedan escurrir bien. Se les pone una poquita de sal, y ya está. Cuando se recojan, es mejor guardarlos en una cesta y taparlos con un paño.

Orejones de melocotón

Ésta, también es una conserva frecuente. Se suele hacer más en los pueblos y, sobre todo, los hacen quienes tienen de esa fruta en abundancia. Sin embargo, yo sólo he encontrado en los mercados orejones de albaricoque. Me encantan y los uso siempre que puedo. Sin embargo, de melocotón no los he visto nunca. Posiblemente, alguien pueda corregirme y me pueda decir dónde encontrarlos.

La primera vez que los comí fué en un pueblo, y me los pusieron de postre. Los hicieron hervidos en vino duce y canela. Particularmente, no es de la forma que más me gustan. Yo los suelo usar en las comidas navideñas y en rellenos de aves. Puestos así, quedan muy buenos.

Orejones de melocotón

Orejones de melocotón

Como los tomates, los melocotones son muy fáciles de secar. Se pelan e intenta cortar su deliciosa carne en espiral. Cuanta más larga sea, mejor. No siempre es posible, pero se intenta. Se ponen al sol y el resultado es el que véis en la foto.

Por hoy, acabo con las conservas. Me queda alguna más que ya os la pondré otro día.

Que disfrutéis,  haciéndolas y comiéndolas.

Con mucho amor, Ani

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2 pensamientos en “Conservas del huerto

    • Gracias Sandra. Hacer conservas es divertido y aporta muchas satisfacciones. Después, durante el invierno, te das cuenta de lo bien que vienen en casa.
      En cuanto a las recetas, ya sabes que mi cocina es muy tradicional y apenas me atrevo a hacer cosas fuera de lo normal. Si acaso, haré alguno de vuestros fantásticos platos.
      Saludos cariñosos.

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